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CENTRO DE
TRANSFORMACIONES
Cada ser humano recorre un camino sagrado individual a través
de la vida. Ese camino sagrado es creado como un tejido que resulta de las muchas fibras tangibles e intangibles que conectan
todas nuestras emociones, sueños, pensamientos y experiencias. El hilo de vida invisible del espíritu se desenrolla en el
momento del nacimiento, para conducirnos a través del complejo laberinto de vivencias, crecimiento y aprendizaje personal
sobre la vida en nuestro planeta. La dirección en nuestra vida cambiará de rumbo muchas veces, a medida que las experiencias
nos impulsen a crecer. Cada decisión tomada, cada modificación en nuestras percepciones y puntos de vista alterará el curso
de nuestro camino por la vida, lo que nos traerá nuevas experiencias y horizontes cada vez más amplios. Cada vez que cambiamos
nuestras prioridades, cambiamos nuestro sendero. Cada vez que nos permitimos a nosotros mismos utilizar nuestra imaginación,
nos damos una oportunidad de modificar nuestra percepción de la realidad. Cada vez que tomamos la decisión de cambiar de dirección
en nuestra existencia, diseñamos o rediseñamos nuestros estilos de vida, hábitos, prioridades, necesidades personales y metas.
Algunas
personas pasan a través de la vida creyendo que no existe un proyecto para el funcionamiento del universo. Son incapaces
de ver una conexión entre ellos, otras formas de vida, y el Espíritu -hasta que algún evento crucial en la vida los forza
a ir más allá de está condición inconsciente. Muchas personas crecen y maduran, soportan angustias y penas, experimentan qubrantos
personales y aún así no abrazan conscientemente el sendero de la transformación.
Un
proceso de despertar nos permite hacernos más conscientes de un panorama mayor de la vida, nos permite expandirnos más allá
de nuestra antigua y limitada visión de túnel. Los ámbitos visibles o invisibles de nuestra vida tienen igual
importancia. El hacernos conscientes de las fuerzas intangibles que le dan forma a la experiencia humana le agregará
innumerables posibilidades a nuestras vivencias.
| De padre a hijo |
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| Caminar por la vida |
Si
es nuestra decisión la de explorar los remansos intangibles de la conciencia, descubrimos nuevas capas de la fuerza de vida
que se encuentran en el espíritu, el pensamiento, la emoción, los sueños, los sentimientos, las aspiraciones, la creatividad,
el propósito y la determinación. La conciencia emergente de esos aspectos intangibles de la vida humana le agregan dimensiones
nuevas de entendimiento y sabiduría, permitiéndonos ver cómo la conciencia Espiritual se entreteje con cada aspecto de la
vida física.
Y
así es cómo comenzamos a recordar el propósito de ser, nuestro papel en la vida, y cómo transformar cualquier parte de nuestra
experiencia humana que impide el actualizar nuestro potencial... Comenzamos a ver claramente el propósito de nuestra
vida. Aprendemos a colocarnos por encima de las reacciones humanas futiles, las compulsiones y las emociones no
saludables. Sanamos nuestro pasado, nuestro cuerpo, nuestra auto estima. Aprendemos a compartir la sabiduría que hemos obtenido,
y a vivir con el corazón abierto, sin juicios y compasivos. Abrazamos los mundos invisibles del Espíritu, los planos
espirituales, las partes desconocidas del universo y las fuerzas intangibles de la Creación. Aprendemos a percibir las fuerzas
invisibles existentes en el mundo natural y las conexiones con el Espíritu que existen en todos los seres vivos, y aprendemos
cómo manifestar nuestro propio espíritu plenamente en nuestro cuerpo humano. Aprendemos también cómo accesar
todo lo vivo en nuestro universo dentro de nuestra corporeidad y a caminar por la vida en un estado de plena conciencia espiritual,
sin separaciones, sin juicios...
Habremos
encontrado así el camino a la CONCIENCIA AFLUENTE a través de una TRANSFORMACIÓN DE LO ESENCIAL.
| En el camino... |
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| La Montaña Sagrada |
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La calma y el silencio
En aquel tiempo eran muchos los que se retiraban a la soledad
de los montes a meditar. Y eran muchos los que en el silencio de los volcanes nevados
y de los pequeños valles ocultos, se buscaban a sí mismos.
Pero
Quetzalcóatl les decía: Aquellos que buscan el Silencio en la
calma nunca lo encontrarán desnudo. Para desnudarlo hay que buscarlo entre
el bullicio.
Díganme: ¿De qué sirve a un corazón tener calma en medio de la
soledad?, ¿A poco no es como la calma que tiene un lago estancado en un valle?
Más,
¡Qué grande es un corazón cuando en medio de las dificultades
y los problemas conserva la calma y se viste con el Silencio! Es como el
torrente que resbala sereno por la ladera de la montaña.
Algunos van a lugares donde lo más
que les molesta es el canto de un pajarillo O el sonido que arranca el viento a
las hojas de los árboles. Y piensan: 'Estoy tranquilo y sereno en este lugar, ya he alcanzado la calma y el Silencio es amigo de mi corazón.'
Pero cuando vienen al bullicio, sus pulsos se agitan y sus corazones se alteran, y sus pensamientos chocan con violencia en sus frentes,
y yo les preguntaría: ¿Dónde guardaron la calma?, ¿Qué morada le prepararon
en sus pechos que tan pronto se les fue?
Sepan que aquel que busca el Silencio interior debe encontrarlo en medio de los ruidos y de las voces
y de los gritos, y tomándolo debe sentarlo en su corazón, y al escucharlo ya no oirá hacia afuera sino
hacia dentro.
Y en verdad les digo, que ni cien tormentas, ni la explosión de mil volcanes, podrían
ya nunca separarlo de él.
Para buscar pues, la calma Interior,
no vayan adonde todo es calma sino adonde no hay paz, y sean ustedes
la paz. De esta forma la encontrarán al darla, y la tendrán en la medida en que vean
que otros necesitan de ustedes para calmarse.
| Víctor |
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| San Cristobal De Las Casas |
| Lucy |
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| Sonriéndole a la vida |
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